Nuestra historia
Dos hijas, una casa y nuestro rincón favorito del mundo.
España nos enamoró hace ya mucho tiempo. La comida, la gente, esa luz que parece no acabarse nunca. Entre una sobremesa larga y otra copa de Rioja, lo tuvimos claro: queríamos un lugar propio aquí.
Casa Lomi es ese lugar. Las mañanas empiezan sin prisa, los desayunos se alargan y las tardes se van solas: un libro bajo el eucalipto, un juego de mesa en la terraza y conversaciones que no miran el reloj, con la sierra delante.
Lleva el nombre de nuestras hijas, Loïs y Nomi. Hoy nos hace mucha ilusión compartirla con quienes buscan calma, tiempo en buena compañía y la belleza serena de la montaña.












